XI Primer Sidre l’añu


La pasada Semana Santa (1 – 4 de abril) se celebró la Primer Sidre L’Añu (PSLA) a cargo de la Fundación Asturies s. XXI y la revista La Sidra. En esta ocasión y con los tiempos que corren la mayoría de sus actividades fueron de manera presencial con aforo limitado y telemáticamente a través de sus redes sociales.

Se contó con los concursos de la Meyor PSLA 2021 y la Meyor Sidre Casero fecho en Maera. La sidra Huerces (Gijón) se alzó con el primer premio en la PSLA del 2021, una sidra que despuntó en el concurso con una puntuación de 94/100, seguida de sidra Viuda de Angelón (80/100) y sidra Rietra (79/100). Para el caso de la sidra casera, el ganador fue el mierense Luis Álvarez.

Como todos los años, aunque de forma muy limitada se contó con su afamado Sidracrucis. Un acto que cuenta con muchos seguidores acérrimos, que esperan con ganas, año tras año, volver a actividad. También realizaron una tastia guiada, a la cual nos apuntamos.

TASTIA PSLA 2021

El sábado 3 de abril se celebró una tastia en el llagar de El Duque (Gijón), por el precio de 10 €. Se pudieron degustar las mejores sidras comerciales del concurso, además de la sidra del llagar anfitrión y la sidra sin alcohol del llagar El Piloñu.

Mas de 30 personas en grupos de 4 y respetando las normas de seguridad, se animaron a probar tanto la sidra ganadora: Huerces como el resto de finalistas: Viuda de Angelón (Nava), Riestra (Sariego), Ramos del Valle (DOP Sidra de Asturias del llagar de sidra Fran, Siero) y sidra Vigón (Villaviciosa), además de la sidra El Duque (Gijón) y Sin del llagar naveto El Piloñu (sidra sin alcohol).

Se contó con la presencia del probador Manuel Busto, J. Antonio Norniella de sidra Huerces y Pedro Baldó de sidra El Duque, que fueron los encargados de guiarnos en la tastia. El escanciado corrió a cargo de Alejandra Venegas de la sidrería La Montera Picona. Hubo variedad de propuestas, sidras con alto contenido en amargo, como fue el caso de El Duque, otras con buen sabor pero no se encontraban en su mayor esplendor y también nos encontramos con sidras mezcladas que aunque no estaban mal, no se podían considerar primeras sidras del año.

¿Qué se pudo apreciar en la sidra ganadora? Era una sidra joven, corchada el 15 de marzo, que tanto para el concurso como para la propia degustación, se encontraba en lo que se denomina el periodo de sufrimiento, lo que implicaba una sidra machacada (oxidada), un defecto reversible que indica un color anaranjado y un sabor característico a avellanas tostadas, lo que vocabulario sidrero se denomina turrín. Una sidra sobre la madre, con aromas primarios marcados a flores y manzana, que es probable que consiga buen sabor y fuerza, pero con una vida más corta, es decir que su mayor apogeo va aser más limitado.

En esta tastia hubo algo interesante que nos comentaron y es cómo se elabora la sidra sin alcohol. ¿Lo sabéis? Las sidras sin alcohol no estaban definidas hasta que no se modificó la nueva normativa de la sidra ⇒ ver Código de la Sidra – 2018. Estas sidras parten de una base de sidra natural tradicional, en las que se produce una decantación por campana al vacío, donde se extraen los alcoholes y la fracción aromática. Según dicha normativa, se les permite contener agua y gas exógeno, además de poder estar edulcoradas, que en este caso lo está con stevia. Suelen tener aromas y sabores acompotados.

Espero que os haya prestado esta publicación. Es verdad que os tengo un poco abandonados, la maternidad y el trabajo ocupan su lugar, pero no os preocupéis que en breves volvemos con las pilas recargadas y con ganas de seguir descubriendo este mundo sidrero asturiano que tanto tiene que enseñarnos.

Tallueu lloquinos!

Loca por la Sidra - 12/04/2021

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